"El Centro Médico Luterano no tiene razón para existir por sí mismo;
existe sólo para servir a las necesidades de sus vecinos"
La Oficina de Misión y atención espiritual sirve para fortalecer la misión espiritual de Lutheran HealthCare (LHC). La oficina es responsable de la relación del ministerio social de LHC con la Evangelical Lutheran Church in America (ELCA), la efectividad de la misión, el cuidado pastoral y espiritual, los servicios de voluntariado, y las relaciones con las congregaciones y las organizaciones de fe.
Rev. Donald A. Stiger, vicepresidente principal de Misión y atención espiritual
Tel: 718-630-7341/7300
Correo electrónico: dstiger@lmcmc.com
Misión y atención espiritual es uno de los comités fijos del Consejo de administración de Lutheran HealthCare. El comité sirve en capacidad de gobierno/consejería relacionada con la efectividad de la misión, el cuidado pastoral, y asegurar que la misión y atención espiritual en LHC refleje las políticas y prácticas de ministerio social de ELCA.
"Las organizaciones de ministerio social buscan satisfacer las necesidades de salud de los vecinos... Un ministerio de curación es parte integral de la vida y el ministerio de la Iglesia. Expresa nuestra fe en el poder de Dios de crear y salvar, además de nuestro compromiso por cuidar de nuestro vecino".
Cuidado de la salud: Nuestra Empresa Común, una declaración social de la ELCA, fue adoptada en la octava asamblea bienal de la Iglesia el 15 de agosto de 2003. A través del estudio, la educación y la implementación estratégica, Lutheran HealthCare ha cumplido con la intención de alinear su vida y prácticas misioneras con los más importantes principios de esta declaración social.
Se puede acceder a la declaración completa en el sitio Web de la ELCA en la siguiente dirección: www.elca.org (escriba"social statements" en el recuadro de búsqueda).
La atención nacional se ha enfocado en la creciente efectividad de los esfuerzos basados en la fe que responden a los problemas de salud y sociales de mayor urgencia. En su misión basada en la fe, Lutheran HealthCare sirve como una comunidad única de diversos grupos de fe en el suroeste de Brooklyn. Buscamos continuamente relaciones activas con congregaciones y otras organizaciones basadas en la fe y comunitarias para avanzar los ministerios de salud y resolver efectivamente las disparidades de salud. Esto significa asociarse con congregaciones que responden al continuo integral de necesidades comunitarias, lo que incluye atención preventiva, promoción de la salud de la persona integral, y respuesta cuando ocurre la enfermedad. Con tal fin, Lutheran ha sido instrumental en la formación de la "South Brooklyn Interfaith Coalition for Health and Wellness", un consorcio de congregaciones y organizaciones basadas en la fe comprometidas con mejorar la salud y el bienestar de la comunidad mediante la formación de nuevas sociedades e iniciativas del ministerio de salud.
Lutheran HealthCare es un miembro activo y comprometido de la Lutheran Services New York Alliance (LSNYA), un consorcio de agencias Luteranas locales y magistraturas afiliadas a ELCA y/o a Lutheran Church-Missouri Synod. LSNYA busca ser un rostro y una voz pública unificada para los servicios de ministerio social Luteranos en el área de Nueva York y zonas aledañas, y un vehículo para la coordinación de la planificación y el desarrollo estratégicos de nuevos ministerios. Uno de estos proyectos es la "New York Alliance CPE," un programa colaborativo de múltiples instituciones para la educación pastoral clínica del cual LHC es un participante activo.
En armonía con su misión basada en la fe e impulsada por los valores, Lutheran permanece comprometido a:
- Practicar los valores esenciales y principios éticos coherentes con nuestra misión común con ELCA: compasión, dignidad, integridad y servicio
- Promover la comprensión en todo el personal de que somos agentes morales, responsables por identificar de manera compasiva realidades éticas en la salud, la curación y la atención de la salud.
- Emplear un marco consistente para evaluar y resolver los problemas éticos a través de un comité ético interdisciplinario permanente, consultas éticas clínicas, e iniciativas educativas.
- Participar en un proceso compartido de deliberación moral con aquellos a quienes servimos sobre los objetivos y resultados de los tratamientos, respetando la diversidad de las personas a quienes prestamos servicios.